PASIÓN POR EL CACAO
Construyendo un legado desde el campo
De la tierra a la
Excelencia
Nuestro camino comenzó hace más de 10 años, cuando decidimos transformar nuestras parcelas y apostar firmemente por una agricultura técnica y sostenible.
En nuestros inicios, nos dedicábamos exclusivamente al trabajo duro del campo: limpiando maleza, podando cuidadosamente y devolviéndole la vida y los nutrientes a la tierra de forma completamente natural y orgánica.
Los Primeros Pasos
Con el tiempo, nació el sueño de darle un valor agregado a nuestras cosechas. Los primeros pasos fueron sumamente artesanales; elaborábamos nuestras primeras pastas moliendo el grano de forma rústica y salíamos a las ferias locales.
Lejos de desanimarnos ante las críticas iniciales, utilizamos esa retroalimentación para superarnos. Nos capacitamos arduamente, mejoramos nuestras maquinarias y perfeccionamos paso a paso nuestras técnicas de refinado y descascarillado.
Guardianes de la Genética
En medio de este crecimiento, tomamos una decisión que definiría nuestra identidad para siempre: proteger las variedades de cacao Criollo, Trinitario, Forastero y Nativo.
Nos resistimos a la moda de los clones comerciales porque sabíamos que solo conservando nuestra genética ancestral lograríamos un perfil de aroma y sabor inigualable. Esta es la esencia pura de ChocoGold.
«Hoy, años después de aquellos primeros intentos, Chocogold es el resultado de la perseverancia, la innovación constante y el amor por nuestras raíces.»
Tree to Bar
Seguimos aprendiendo, seguimos creando y seguimos demostrando que el cacao peruano, trabajado con respeto desde el campo hasta la tableta, es un verdadero tesoro.
El Cultivo
Respetamos los tiempos de la naturaleza. Usamos abonos orgánicos y mantenemos un sistema agroforestal que protege la biodiversidad local.
Post-Cosecha
Fermentación controlada en cajones de madera y un secado natural al sol para desarrollar esos precursores de aroma inigualables.
Tostado & Templado
Tostamos los granos con perfiles específicos. El conchado prolongado y el templado experto logran ese brillo y «snap» perfectos.